lunes, 27 de junio de 2011

Corazón abierto

Hoy esto voy a recitar,
con atención deben escuchar.
Quizás nadie va entender,
nadie va ver mis lágrimas caer.
Voy abrir mi corazón,
lo quiero empapar con pasión.
Triste poesía,
amargo amor que me deja con melancolía.

Quizás estos versos para ustedes no tengan sentido,
porque es de un corazón herido.
Que no sé cómo puede palpitar,
 que quiso a una mujer encantar.
Quizás suene de un cuento de Ada,
pero estas líneas es del amor que provoco tu mirada.
Amor mío necesito tu voz escuchar,
para que sea meno penoso mi despertar.

Me quiero desahogar con cada verso,
quiero hacer saber que te amo al universo.
Todos creen que vivo en locura,
lo que nadie sabe que muero por tener tu dulzura.
Dulce como la miel,
cómo deseo rozar tu piel.
Quiero mi voz alzar,
a ver si el fuego del amor se pueda apagar.

Disculpen por quitar su tiempo apreciado,
es lo que expresa un corazón enamorado.
Con mi voz ya acabada,
 y con alma apasionada.
Estos últimos versos voy escribiendo,
es la realidad lo que muchos están sintiendo.
Me despido con el dolor de mi alma,
también con este amor que no calma.









Autor: Diego  Vallejos

viernes, 20 de mayo de 2011

Querido padre


Triste día de invierno,
dime que esto será eterno.
Dame tu mano ruda,
para volar juntos que no me cabe ninguna duda.
Dime que jamás me dejarás abandonado,
que siempre vas a estar a mi lado.
Que siempre me vas apoyar,
y que jamás me vas hacer llorar.

Que en cada instante tu presencia estará,
que este bello sentimiento nunca se apagará.
Que tus brazos para mi abierto permanecerás,
Mi ídolo por serás.
Prométeme que me darás consejo,
así junto a ti hasta que sea viejo.
Deja acariciar ese rostro arrugado,
y dame un abrazo apasionado.

Esa pasión que día a día me entregas,
que jamás te olvide me ruegas.
Como olvidar,
si ningún instante te dejo de amar.
En tus brazos cuando pequeño me refugiaba,
por eso siempre cuando salía te extrañaba.
Ahora lo sigo haciendo,
porque más te voy queriendo.

No es necesario esperar un día especial,
por eso agradezco hoy y hasta el final.
Luchaste por mí cuando era niño,
por eso en estos versos entrego mi cariño.
Con orgullo digo que eres un gran hombre,
por ti llegare a la cumbre.
Esta poesía se va acabado,
pero padre siempre cada día más te iré adorando.



Autor: Diego Vallejos

sábado, 19 de febrero de 2011

VIVIR POR SU AMOR

Fragancia de mujer,
sol de atardecer.
Suave piel,
mirada que dice que vive por él.
Así voy viviendo,
cada día voy sonriendo.
Ya no quiero seguir luchando,
en mi habitación ya no seguiré llorando.

Ahora comenzaré todo lo que llevo en el corazón,
voy a gritar toda esta pasión.
Que causa tu mirada,
que a mi piel deja paralizada.
Si supieras este calvario,
que debo soportar a diario.
Pero todo tiene un límite,
lamentablemente para este sentimiento no existe.

Ropa que oculta su cuerpo,
a su lado pasa tan rápido el tiempo.
Figura intocable,
corazón inalcanzable.
Tiemblo cuando su voz la puedo oír,
grito en silencio porque no puedo su corazón hacer latir.
Desesperación cuando todos de ella empiezan hablar, porque no la puedo enamorar.

Flor que sale entremedio de la hiedra,
me acuerdo de ella hasta cuando pateo una piedra. Camino desolado,
sin poder llegar a ningún lado.
Que puedo hacer,
si este amor llega hasta arder.
Pero ya no me puedo quemar,
porque desde hoy la comienzo a olvidar.

Cada día lo mismo prometo,
y cada vez crece más este sentimiento.
Eres todo en mi vida,
pero quiero arrancar y no encuentro una salida.
Busco alguien que me distraiga,
o a veces ruego que alguien su amor me traiga.
Ya no se que quiero,
sólo sé que es mi mundo entero.

Su recuerdo se cuela como lluvia de invierno,
al parecer este amor por ella es eterno.
Su mirada me ahoga como el mar,
por eso estoy condenado a llorar.
Sus palabras me queman como el sol,
aún así la amo sin control.

Ya no puedo seguir hablando,
porque más me voy enamorando.
Sólo se feliz junto a él aunque yo muera de dolor,
yo seguiré viviendo con este profundo amor.
Seguiré escribiendo algunos versos,
seguiré aguantando las ganas de llenarte a besos.
 Me quedaré con una ilusión,
para que no se destroce mi corazón.


Autor: Diego Vallejos