Veo el atardecer,
tal como lo hice ayer.
Aquí en la arena lleno de tristeza,
veo como el sol que se oculta entre las montañas añorando tu belleza.
Los rayos del sol se mueven cuando se refleja en el mar,
como se mueve tu boca al hablar.
Todo de ti me enamora,
pero me da tristeza porque nunca me añoras.
Tu voz retumba en mis oídos,
como aquellos pájaros que están en aquel nido.
Tu nombre es Marcela,
tan hermoso como aquellos pájaros que en manadas vuelan.
Cuando tu mano rozo con la mía,
fue tan hermoso como el sonido de la naturaleza que calma mi melancolía.
Todos los días espero que me des un beso,
pero es imposible por eso quiero hacer un verso.
La noche se quiere hacer presente,
yo quiero buscar mi muerte.
Ya no tiene sentido continuar viviendo,
estoy respirando de gusto porque por dentro me estoy muriendo.
Que inmenso es el dolor,
pero con tristeza te quiero obsequiar una flor;
Espero que el tiempo calme este amor,
porque ya no soporto este dolor.
Yo te intente conquistar,
pero no pude por eso lo único que me queda es llorar.
Tan húmeda es esta arena,
al igual esta mi corazón húmedo y con una gran cadena.
Es una cadena de amor que no suelta mi corazón,
que si continúo así voy a peder pronto la razón.
Las olas rompen contra esa fría roca,
mi corazón se rompe al no poder besar tu boca. Emborrachaste de amor quiero,
también recorrer tu cuerpo a besos e ir contigo por mi sendero.
No te quiero quitar tu felicidad,
por eso me trago mis palabras y prefiero mi soledad.
Diego eres un excelente escritor! :)
ResponderEliminar